La Bahía de Roses y la de Santander, entre las más hermosas del mundo

 VIAJES   La Bahía de Roses y la de Santander, entre las más hermosas del mundo

Santander y Roses, dos bahias de ensueño.

En España podemos encontrar bahías realmente hermosas, aunque hay dos que sobresalen por encima del resto. Nos referimos a la de Roses y a la de Santander. Estas dos bahias forman parte del Club de las Bahías más Bellas del Mundo.

En estos momentos la organización reúne 38 bahías, de las cuales dos son españolas.

La Bahía de Santander se encuentra en la costa norte de España. En concreto, se encuentra en Cantabria, y es el mayor estuario de la costa norte del país. Aquí se asienta la capital, Santander, por lo que alberga un importante patrimonio histórico-artístico. También una amplia oferta cultural y de ocio.

La Península de la Magdalena históricamente ha sido un importante punto estratégico, ya que controlaba el acceso a la bahía. Este lugar se convirtió en una zona de moda en el siglo XIX, cuando el rey de España lo convirtió en su residencia de verano.

Más allá de la Península de la Magdalena, destacan El Sardinero y el Puntal de Somo.

Bahía de Roses

Por su parte, la Bahía de Roses se encuentra en el noreste de España, concretamente en la Costa Brava, abriéndose entre la península del Cap de Creus y del Montgrí.

La bahía ha tomado el nombre de Roses, la población más importante de su costa, que también acoge Castelló d’Empuries y L’Escala.

Eso sí, es importante tener en cuenta que en realidad no se trata de una bahía, sino de un golfo.

En este hermoso y turístico lugar se pueden encontrar ricos recursos naturales, destacando sus playas y calas y sus parques naturales y montañas.

Por supuesto, si visitas el lugar también tendrás la oportunidad de contemplar interesantes monumentos prehistóricos y restos de antiguas poblaciones. Entre otros, la antigua ciudad griega y romana de Ampurias o la Ciutadella de Roses, donde se hallan restos de la ciudad de Rodhes. También descubrirás en la zona catedrales, barrios judíos, fortificaciones renacentistas, monasterios, museos y una exquisita oferta gastronómica.